Pau Mason pesaba 444 kg. y se ha propuesto conseguir ser una persona normal, por lo que ya ha conseguido quedarse en 158 kg.
Perdiendo casi dos tercios de su cuerpo, Mason de 51 años ha tenido que perder los hábitos que para él eran normales cuando era el hombre más gordo del mundo. Y es que ingería nada más y nada menos que 20.000 calorías al día.

Mason quiere compartir y ayudar con su experiencia a otras personas que sufran trastornos alimentarios, y para ello está escribiendo un libro en el que cuenta todo lo que le ha pasado y como se siente.
0 comentarios